Wednesday, March 31, 2010

La locura

Estoy aquí, en medio de la nada
Intentando recuperar un poco de mi cordura
Para continuar escribiendo
Y produciendo vida, obra
Para escapar de la muerte
Para escapar de la angustia
Para escapar de la locura
Para escapar de la violencia

Ah, la locura!
Aquella alfombra sutil que nos permite levitar
Aquel pensamiento que nos arranca del mar
Que nos inventa nuevos laberintos y bosques infinitos
Que nos da la luz y la energía para seguir viviendo.

Oh, pero la locura!
Aquella flama incandescente que nos arrasa
Aquella ráfaga que nos inyecta los ojos
Que nos arroja al incendio del sol y de la fogata
Que nos lacera la garganta, la saliva, el aire
Que nos destruye el corazón y el alma.

Perdóname

Si toqué a tu puerta sin estar tú listo
Si mi mano indiscreta a la tuya se deslizó
Si este corazón enhiesto permanentemente
A tu vida tan joven la locura le compartió

Mirarme en esos ojos es la promesa de amor
No es el ahora, no es el aquí, es el quizá mañana
Es tu mano temblorosa de querer saberlo todo
Es mi llanto de mujer por lo que no podrá ser.

Tu voz es la del hombre que no conoce nada
Que quiere saberlo todo, vivirlo de golpe
Es la ansiedad de saber lo que aún no es tiempo
Es tu terquedad por introducirte fuera de compás.

Yo no soy más que este rostro lleno de sal
Estos pies que tanto en la vida caminado han
Esta insistencia por las puertas cerradas tocar
Esta sonrisa que solamente a ti se ha de dar.

Reflexiones

Busco tu presencia entre los rincones de mi cuarto
Le pregunto al viento si me trae noticia tuya
Miro al horizonte esperando que el tiempo pase
Pero me pregunto si seremos los mismos al regreso.

En qué nos habremos convertido en unos años?
¿Acaso el tiempo y la distancia borrará las diferencias?
¿Acaso el pasado dulce será más fuerte que lo amargo?
¿A qué tememos más? ¿A olvidar o a ser olvidados?

Busco entre mi ropa y encuentro tu vieja camisa
Selecciono mis zapatos y me encuentran tus sandalias
Volteo al espejo y ahí se encuentra tu silueta
Toda mi música tiene pequeños momentos de tí.

Recorro mi cuerpo durante todas las noches.
Toco mis pies endurecidos por el tiempo y el polvo
Miro mi vientre que pregunta siempre por ti
Y mis brazos que alguna vez rodeaban los tuyos.

Si te he perdido, no será por el viaje prolongado
Si estás fuera de mi amor no será algo que remedie mañana
La muerte se parece tanto al olvido que me duele
Y sigo sintiendo la gran necesidad de ver tus ojos.

Hay una conversación que todo el tiempo postergamos
Porque no tiene qué ver ni contigo ni conmigo
Es sobre el nosotros, como pronombre y como tiempo
Cuesta mucho trabajo hacer un espacio para ese momento.

Cuesta trabajo ceder el egoísmo y compartir un mundo
Duele dejar de ser niños y convertirnos en adultos
Como seres que aman al otro y lo comprenden en su angustia
Como humanos que se odian, se aman y se extrañan.

Figura pasajera, figura olvidada, figura esperada
Te formaba con todas mis manos llenas
Llenas de espera, de angustia y de reclamo
Como la imagen originaria que mis ojos te miraron.

Si hubiera querido estar contigo, hubiera tomado un barco
Si hubiera querido quererte, estaría planchando tus camisas
Si hubiera querido tenerte, tendría mi vientre ocupado
Si hubiera podido darme cuenta, no habría sufrido tanto y tanto y tanto.


11 de julio de 2004.

Posesión mutua

Extraño tu amor de posesión mutua
Extraña sensación de disolverse con un beso
Extraño la caricia del miedo, de la ausencia.
Recordando el sabor de la distancia y del olvido.

Amar contigo es sentir cómo mi ser es fundido
En un mar de angustias y de faltas de sí.
No podría mirar hacia otro lado, no hay salida
La única respuesta tenía qué ser mirando en ti.

Los ojos de tu cielo me enseñan mis reflejos
Mirando en tus entrañas me descubro sirena
Cantando en pos del encanto y de la pérdida
Del espacio que contempla la espera y la reserva.

Naufragio

Entre los restos del naufragio, busco tu cuerpo abandonado
No hallo ni la balsa, las amarras o al menos tus ropajes
Solamente el aire, la brisa que me golpea todo el rostro
Y habla de un alma que se encuentra al otro lado del océano.

Cuando tu ausencia se volvió más palpable que tu risa
Cuando tus palabras se llenaron de prisa y de silencios
Te empecé a componer, te empezaste a esculpir, figura
Te clavaste en mi historia como un señuelo de la tristeza

Ante tu huida mi corazón formó un discurso para recordarte,
Ante tu mutis, mi oído hizo que tus palabras fueran un remanso
Ante tu burla, mis ojos deformaron tu sonrisa, rictus absurdo.
Ante tu promesa, mi voz responde que ni siquiera como amigos.

En un instante de voz

Un golpe de aliento, un silbido que el viento
Convierte en tu voz

Pasos de ausencia que surcan la noche
Clara de tu distancia

Le canto a la hermosa figura que encantó
Mi pálida existencia

Eres la nostalgia, la noche sin luna que acompaña
Un breve llanto del cielo

Luz, instante claro en que conviertes mis llagas
En dulces palabras de amor.

Ah, el amor… el breve universo, la suave armonía
Que le dan sentido a la soledad y al dolor de hoy.

Tus ojos

Son los ojos de un niño despierto
La mirada de un hombre distante
Pálido amante, por uno de tus guiños
Podría morir en este mismo instante.

Y también me dan el mundo en un signo
Genio de artificio, me llevas con tus alas
Hasta las más altas catedrales de las almas
Y nos unimos en silencio, uno solo con tu deseo.

Escudriñas, quisquilloso, toda la luna con un gesto
Mientras que mis ganas mueren por darte un beso,
Tú lo notas, malandrín turgente y avieso
Y lo mudas en pregunta, en risa, en broma, en silencio.

Tus ojos son de cruel cervato que corre en el bosque
Que se vuelven el espejo del mar y del derroche
Nunca miran hacia atrás más que para lastimarse
De nueva cuenta, aquella vieja herida que lleva en el ijar.

Te ruego que me ofrezcas una última mirada
De tu indescriptible dulzura mezclada con tu andar
De esos tus ojos claros que me saben que al hablar
Muestro anhelo, miedo, carne y un gran anhelo de contigo estar.